Considero que la prensa española es sesgada, parcial, partidista, amigista e interesada. Lo cual realmente no es malo, no podemos escapar de la politización absoluta que hay en este país, no se puede renunciar a la propia naturaleza aunque sea ciertamente cuestionable éticamente, pero logra que se me revuelvan las tripas cuando abanderan la independencia para publicar algo que les viene bien. Pero esa, es otra guerra. Hoy quiero hablar de que en todas las cosas tienen cocina. Lo tenía qur decir, aunque no tenga nada que ver.
El caso es que hoy he leido una maravilla de artículo en la genial esquizopedia.com. La revista Atlantic en plena interminable campaña electoras de los EEUU decide publicar un artículo sobre McCain candidato republicano, algo bastante normal, interesa y es un buen tema, manido pero actual. Un poco de publicidad más no nos afecta, de hecho creo que ya no escuchamos nada que tenga que ver con gente cuyo nombre contenga Mc, negros con corbata y afortunadamente ha dejado de salir Hillary, que tenía algo que me ponía nervioso.
A lo que vamos, Atlantic contrata a una famosa periodista, Jill Greenberg, que es famosa por una acojonante historia que ronda por internet. La susodicha, elemento singular donde los hubiere, es persona decidida y lanzada, como atestiguan unas resultonas fotos de unos nilños llorando que hizo hace algún tiempo. Ocurrente por abusar del adjetivo, ante la tesitura de que los niños no estaban colaborando en lo de llorar, o no tenían el método Stanislavsky completamente interiorizado, no se le ocurre otra cosa que decicarse a darles caramelos y luego quitárselos de forma poco amistosa para lograr la acción deseada, y amén que lo hizo. Lo que no sé es si luego se los volvió a dar. El video de las fotos aqui. Muy monas las verdad.
Pues esta señorita que además de mostrar una determinación francamente preocupante, es una conocida detractora de George W. Bush, como cualquier personaje pastigafa o de corte artístico que se precie. Esta perla de la fotografía no se le ocurre otra cosa que hacerle unos fotos a McCain con la iluminación sufiente como para que parezca más viejo y arrugado, con los ojos rojos y en general, bueno en general os pongo la foto de Atlantis y otra para comparar. Aunque según escribo esto me doy cuenta que la periodista no tenía mucho que hacer, el trabajo de destrucción ya está hecho por la edad, la naturaleza aporta el resto.


Pero es que esta fotografa, en un alarde de genialidad, trazando un de esos raros rasgos distintivos que separan a la mentes sencillas de los grandes iluninados, decide subir a su web, unas cuantas fotos más de McCain, que afortunadamente han sido rescatadas y repartidas por medio internet previamente a que las quitara, como no podía ser de otra forma. Lo normal, una cosa es cachondeo y otra chacjondeo con agravantes y autoría. Aprendamos de Quevedo, que de esto sabía mucho, pero otro dia que este post es ya demasiado largo. Aquí las horas de ocio de la señorita Greenberg.





Un trabajo excelente sin duda. Ni que decir tiene que la revista se ha negado a pagar, y está pensando en acudir a los tribunales para ver que hacer con este fotografa, que se excusa diciendo que su animaversión por Bush es conocida y es normal que sucedan estar cosas.
Ahora debería rescatar una legato a favor de la ética periodística, la imdependencia de la prensa y algunas cosas más, pero viniendo de donde vengo, ni me molesto. A cambio me inclino ante el buen hacer, que el tema es ciertamente peregrino, pero el resultado magnifico. La del mono alcanza la excelencia.